Una mujer cuenta la guerra de su padre. Le llama Tissègre, nada más. Tissègre es médico (en el ejercito francés), en Shanghai, entre 1936 y 1939. Llega a Marsella en 1942, rechaza la resistencia francesa si ésta se limita a cometer actos de terrorismo. Con el fin de luchar, pasa la frontera donde acaba detenido por la fuerzas franquistas en una cárcel de Pamplona. Tras la evocación lujosa y decadente de China, donde se enamora de una Rusa, es la hora de los obstáculos, del frío, del hambre, de la brutalidad.