Thea Benedict estaba a punto de decirle a su ex amante, Johnny Griego, que estaba embarazada cuando la hija adolescente de Johnny se le adelantó con el mismo notición. Contra todo pronóstico, ¡el ranchero le pidió que se casara con él! Thea debería haber adivinado que lo hacía impulsado por su sentido de la obligación, y ella tenía su propio concepto de lo que era casarse por amor